NI LA PANDEMIA
Me asalta varias dudas al escribirte de nuevo despues de mucho tiempo: ¿Y si no lee este mensaje?, ¿Me hace bien escribirle otra vez?, ¿Cuál es el propósito de escribirle?, etc.
Aun así ya
es tiempo de teclear algunas letras y comentarte que todavía enuncio tu nombre
acompañado con un “te amo”. Antes eran todos los días, al menos ahora es
interdiario. Mi psicóloga y el tiempo están
haciendo un mediano trabajo.
Contrariamente
a lo que muchos creen, en pandemia he tenido la oportunidad de conocer varias
personas (no parejas) entre amigos y amigas con un humor interminable que me
han dotado de bienestar. Debes tener la seguridad que ellos saben de ti, porque
siempre aparece estorbando una lágrima o suscitan recuerdos que aliñan una
conversación entre machos llorones.
Mis hijas
siguen creciendo y son – por supuesto – el consuelo real de tu ausencia. En
ellas puedo depositar mi depresión y convertirlo en poder para poder gozar de
su santa compañía.
Sigo
viviendo solo y, como comprenderás, no es novedad y menos para un hombre que
solía escaparse de casa de adolescente, sumada a la experiencia de vivir años
en Lima como ermitaño lidiando con “problemas” que ahora me parecen un chiste.
Asi que no hay drama en la soledad para mi.
Mi libro
esta retrasado. Las urgencias económicas no son tan serias porque hay proyectos
que me sostienen; pero esos mismos proyectos y mi personalidad bipolar
procrastinan mi emprendimiento intelectual. No obstante, espero darte buenas
noticas pronto, porque – aun siendo lento – sigo buscándome esa oportunidad
donde me paguen para escribir lo que deseo.
Para variar,
he cometido ciertas negligencias en cuanto a mi salud y espero que Dios me siga
teniendo paciencia; ya le he prometido superarlas (aunque no pueda superarte a
ti).
Maribel,
tengo miedo de alejarme de ti; ni la pandemia puede ahuyentarte de mis ideas y proyectos. He jurado volvernos a encontrar y reiniciar lo
nuestro con una mejor visión del futuro. Espero no te enamores y sigas amándome
aunque sea en silencio. Por lo pronto yo no lo hago y duraré asi. Abrazo esta
esperanza con el propósito firme de mejorar y que tu tambien lo hagas por los
dos. Buenas noches amor, deseo que Diosito te de salud. Te sigo amando. Que descanses.
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