Si llamas, tiemblo
No duele, apena. Cuando llamas no puedo hablar, no tengo ni idea. Soy un falso escritor intentando apretar una tecla miserable . Llamaste ayer. Tenía mil veces planeado escribirte, pero ya haz de suponer que no te iba a contestar. Honestamente, tiemblo. ¿Me regañarás? ¿Me amenazarás? ¿Me terminarás?. Soy un perro fatalista, no tengo el valor para decir "aló". Este número no quiere contestar, porque si yo contesto, tú no contestarás. Aunque me duela a mí, a ti no te doldrá. El dilema no lo cargas tu, este problema es mío. Respirarás, aunque de mi aliento tú lo harás. La adicción a tí esta a punto de sanar, pero me resisto en este pesar que nadie quiere tomar.