UN MAL HOMBRE
UNO
Una mujer semitirada y semidesnuda en algun horizonte de la cama esperaba que Tayiel se echara a dormir con ella. Tayiel otra vez estaba ebrio y el dolor no había amainado por más alcohol que había en su sangre. Desorientado,solo; sentado de espaldas a la mujer que lo llamaba, terminó perdiendo la razón y lanzando alaridos de llanto por el hotel. No fue desamor el motivo, no fue decepción ni abandono; fue la pura imagen de un ser que desaparecía: fue la muerte.
Ella tan solo lo miraba atónita, sin decir ninguna palabra y confundida no sabía si debía quedarse contemplando al niño que gritaba, golpear al descarado o salir de la habitación con el orgullo destrozado.
DOS
Tayiel quiso a una mujer más comprensiva y tolerante; y la encontró. Tayiel quiso a una mujer hogareña con preocupaciones domésticas y la halló. Tayiel quiso a una mujer que no le guste el conflicto y las peleas, de ser posible hasta sumisa; y apareció. Tayiel quiso a una mujer considerada, que le preocupara no solo su propia vida si no la de él; y la vida se la dio. Tayiel quiso a una mujer pequeña y apapachable; y la encontró.
Tayiel se esforzaba, soñaba con la ex y corroboraba el fracaso de su antiguo amor con satisfacción. Pero no fue suficiente, él extrañaba a la occisa y al olor del pretérito amor. Asi pasaron meses enteros en que se dedicó a espantar al perfecto amor y añorar el anterior. Al ver que no funcionaba sus desaires o su mal humor, la conciencia se impuso y tuvo que concluirlo en una cita cordial y, entre diálogos amicales, entre risas y risas, él le dijo que ya no.
TRES
Encaje perfecto. Tal cual - pero con añadiduras - la encontró. ¿Por qué? ¿Fue su fuerza espiritual o su poder mental? ¿Cuál fue el fenómeno que lo causó? ¿Qué marea o huayco pudo traer algo tan similar a la joya perdida?
Una joven de cabello oscuro y lacio, de ojos estirados, de estatura mediana, de piel mestiza casi amarilla, de uñas muy bien cuidadas y carácter difícil; llegó a su vida. Le dijo que tenía metas, que no le gustaban los celosos y que ni pensaba presentarlo a sus padres entre otras cosas más. Le confesó que era renegona, muy hiriente en sus palabras si discutía y que prefería irse antes de arruinar el momento y explotar. Vaya forma precisa de encajar en el molde que Tayiel había preparado con tristeza y devoción.
Tayiel acaba de besarla, la clon le dijo que lo adoraba. Él le ha hecho un par de bromas y luego la abrazó como solía abrazarla a la ausente: por detrás, enroscando sus brazos alrededor de su cintura y luego por su cuello. Tayiel, aún no la ha olido; teme. Eso queda reservado para la bruja que no está.
J.S. @tayiel
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